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El huemul y el huillín, en peligro de extinción ¿cómo podemos contribuir a su conservación?

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En la actualidad, estas dos especies que se encuentran altamente amenazadas por la actividad humana. Si bien existen persistentes trabajos de Parques Nacionales para garantizar su conservación, es fundamental conocer qué acciones concretas, individuales y colectivas, son necesarias para evitar su desaparición.

La bióloga Carla Pozzi, del Departamento de Conservación y Educación Ambiental del Parque Nacional Nahuel Huapi, dialogó con este medio sobre estos temas y señaló que existen decisiones puntuales que modifican el buen vivir de estos animales.

Según comentó Pozzi, el huemul y el huillín son dos especies fundamentales para la biodiversidad de la zona. El huemul es un tipo de ciervo andino, herbívoro, presa del puma. Por su parte, el huillín es lo que se conoce como predador tope, es decir que se encuentra arriba de la cadena trófica de los ecosistemas acuáticos de la zona, cumpliendo una función similar a la del puma en los ambientes terrestre. Por este motivo, se encarga de equilibrar a las demás especies: “su pérdida generaría un enorme descalabro, sería tremendo” señaló Pozzi.

Con todo esto, hoy por hoy las problemáticas de conservación que enfrentan estas especies están directamente relacionadas con la actividad humana. Según explicó la bióloga, en el caso del huemul, esta especie “vive en el ambiente alto andino en verano, y en invierno tiene que bajar a los valles porque arriba de las montañas no tienen vegetación para alimentarse al estar todo tapado de nieve. Este movimiento altitudinal que ellos hacían naturalmente hoy se ve amenazado porque en los valles hay personas asentadas, hay perros, y alambrados que no pueden pasar. Por esto estamos trabajando en el Manso para recuperar corredores de huemul, para que estos animales puedan bajar sin tanto peligro, porque mientras no lo hagan van a quedar arriba de la montaña y van a morir de hambre porque no tienen que comer”.

Por esta razón, Pozzi destacó que una de las principales acciones para no contribuir a la desaparición del huemul consiste en, principalmente en las zonas del Manso o Ñirihuau, “bajar la altura de alambrados, manejar al ganado, controlar a los perros, que no estén libres, si son de trabajo que estén con la persona que trabajan y no sueltos. Es imprescindible la tenencia responsable de los perros, porque forman jaurías que corren a los huemules y los matan”.

Ahora bien, en el caso del huillín, dado que se trata de una especie de nutria, que puede encontrarse en diversas zonas del lago, así como también en arroyos urbanos, el principal problema que encuentra en estos momentos es la pérdida del hábitat costero. “Un gran obstáculo para el desarrollo de la vida del huillín son las personas que hacen playas privadas cuando compran lotes con costa de lago. Lo primero que se hace es sacar la vegetación costera, poner banquitos o pastos para tomar sol, y estos animales necesitan de esto para ubicar ahí los descansaderos” explicó la bióloga.

De esta manera, es necesario “no retirar vegetación costera de ningún tipo, no dejar basura. Si uno compra un lote con costa de lago dejar la vegetación como esta, naturalmente, porque las plantas nativas, las raíces, los troncos caídos y el suelo generan refugios para los huillines, y eso permite que la especie pueda seguir estando la especie y nosotros también lo vamos a ver más seguido”.

Actualmente, según comentó Carla Pozzi, Parques Nacionales está llevando a cabo junto a vecinos y autoridades mesas territoriales que buscan aliviar estos problemas: “muchas veces no es fácil de resolver, ahora estamos trabajando a escalas de pequeños sitios, donde sabemos que la especie está, entonces buscamos aliviarles el problema. Pero cuesta mucho, porque las gestiones no se hacen solo con investigadores, sino directamente con las personas, que por medio de gestiones y decisiones podemos ir resolviendo estos problemas”.

En síntesis, Pozzi señaló que “está de la mano de la gente el cambio, sabiendo lo que necesita una especie, se puede mejorar generando un cambio”.

Autora: Martina González
Fuente: elcordillerano.com.ar/

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