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Récord de concentración de CO2 en la atmósfera a pesar a la pandemia

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Los niveles de CO2 registraron un récord en el mes de septiembre pese a la caída de la actividad económica por el coronavirus. «La pandemia no es una solución ante el cambio climático», advierte el secretario general de la OMM, Petteri Taalas

Los niveles de concentración del CO2 en la atmósfera han registrado un récord en el mes de septiembre (411,3 partes por millón) a pesar de la caída de la actividad económica causada por el coronavirus. Según datos de La Organización Meteorólogica Mundial, la estación de Mauna Loa en Hawai superó con creces el registro de septiembre del 2019 (408.5 ppm) y marcó incluso su pico histórico en el mes mayo (416,2 ppm).

«La pandemia de Covid19 no es una solución ante el cambio climático», ha advertido el secretario general de la OMM, Petteri Taalas. «La caída de las emisiones durante los confinamientos no ha sido más que una pequeña muesca en el gráfico a largo plazo. Lo que necesitamos es aplanar la curva de una manera sostenida».

Aunque la caída global de emisiones de dióxido de carbono fue del 25% en el mes de abril, se estima que el descenso total a fin de año rondará entre el 4,2% y el 7,5%. Los meteorólogos destacan cómo la acumulación de CO2 en la atmósfera ha tenido un efecto acumulativo anual de más de dos partes por millón en la última década, con una subida especialmente acusada en el 2019 que tuvo un efecto de arrastre en el arranque del 2020.

«El CO2 se queda en la atmósfera durante siglos», ha recalcado el físico Petteri Taalas en el momento de hacer públicos los registros de la OMM. «La última vez que la Tierra experimentó una concentración comparable de CO2 fue hace de tres a cinco millones de años, cuando las temperaturas eran de dos a tres grados más altas, y el nivel del mar entre 10 y 20 metros superior al de ahora. Pero entonces no había 7.700 millones de humanos en el planeta».

«En el 2015 superamos el techo de 400 partículas por millón», recuerda el meteorólogo finladés, en referencia a la cifra que para muchos analistas supone la línea roja para evitar un cambio climático incontrolable. «Justo cuatro años después estábamos ya 410 ppm. Un aumento del CO2 en estas proporciones no lo habíamos registrado nunca en la historia».

Según el Boletín de Gases Invernadero de la OMM, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera es ya el 50% más alta que la que existían en 1750, antes de la revolución industrial. Se estima que la acumulación excesiva de CO2 en la atmósfera es la causante de dos terceras partes del efecto invernadero, en responsabilidad compartida con otros gases como el óxido nitroso (23%) o el metano (17%).

TRANSFORMACIÓN DE LOS SISTEMAS INDUSTRIALES

La quema de combustibles fósiles, la deforestación, la ganadería intensiva y el uso de fertilizantes son algunos de los factores que más contribuyen al aumento excesivo de la concentración de estos gases en la atmósfera. La caída del consumo de energía y del uso del transporte están detrás de la caída experimentada sobre todo en el segundo trimestre del año, en el que también cayó de manera ostensible la emisión de gases contaminantes en las ciudades (monóxido de carbono, dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno).

Pese a su advertencia previa, asegurando que la pandemia no puede ser la «solución», el director general de la OMM asevera que lo ocurrido este año «debe servirnos sin embargo como plataforma para una acción climática más ambiciosa y sostenida». En opinión de Petteri Taalas, para alcanzar la meta de «emisiones cero» en el 2050, hará falta «una completa transformación de nuestros sistemas industriales, de energía y de transporte».

«Los cambios necesarios son económica accesibles y técnicamente posibles, y solo afectarían a nuestra vida diaria de una manera marginal», concluye Taalas. «Damos la bienvenida al número creciente de países y de empresas que se han comprometido a alcanzar la neutralidad de carbono. No hay tiempo que perder».

Autor: Carlos Fresneda
Foto: Antonio Heredia
Fuente: elmundo.es/

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