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Se descubre en Tierra del Fuego el punto de mayor captura de carbono en Argentina

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Un reciente estudio ha demostrado que por unidad de superficie, Península Mitre es el lugar de mayor captura de carbono en Argentina. En el contexto actual esto cumple un rol crucial en la mitigación de la crisis climática mundial. 

Esta investigación, que aún está en desarrollo, está basada en datos a nivel global producidos por el Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación de Naciones Unidas (UNEP-WCMC), y en cálculos realizados por National Geographic Society. Ante el actual escenario de crisis climática global, la captura de carbono realizada naturalmente por las plantas es considerada una medida clave de mitigación frente a las emisiones mundiales descontroladas de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero principales causantes del calentamiento global.

Mapa de carbono en suelo y biomasa para Argentina (y territorios adyacentes) en matices de naranja/rojo (más oscuro = más carbono). Imagen basada en un estudio, aún en desarrollo, de una nueva base de datos global producida por el Centro Mundial de Vigilancia de la Conservación de Naciones Unidas (UNEP-WCMC), y en cálculos realizados específicamente para Península Mitre por National Geographic Society.

Los resultados identificaron que Península Mitre hoy almacena un total de 315 millones de toneladas métricas de carbono, el equivalente a más de tres años de emisiones de dióxido de carbono de toda la Argentina, según el último inventario nacional. La región de Península Mitre tiene hoy más carbono almacenado que cualquier área protegida del país, y cada hectárea de la Península tiene más del doble del stock de carbono que parques nacionales icónicos, como el Lanín y el Nahuel Huapi.

Si se destruyera la turba, el carbono almacenado en el suelo y la biomasa vegetal de Península Mitre podría regresar a la atmósfera, aumentando así el efecto invernadero. Es por eso que es importante la creación del Área Natural Protegida Península Mitre a través de la sanción de la ley que le otorgue un marco legal de conservación y que pueda contar con un cuerpo de Guardaparques provincial y un fondo para la efectiva gestión de todas las áreas provinciales. 

El potencial de la región de Península Mitre en captura de carbono radica en su peculiar ecosistema, la turbera, un tipo de humedal único por su función en la regulación de cuencas hídricas y mitigación de cambio climático. Las turberas en el mundo capturan el 30% del carbono del suelo, y el doble de lo almacenado en la biomasa vegetal. El 95% de las turberas de Argentina se encuentran en la provincia de Tierra del Fuego, y están mayormente concentradas en Península Mitre, donde el 45% de su superficie es de turba.

Rodolfo Iturraspe, Secretario de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, fue consultado sobre el rol de la turba en el ambiente.

“Las turberas cumplen una función importante en la regulación del ciclo de carbono, el carbono es parte fundamental de la materia orgánica, la materia orgánica es sintetizada por las plantas , las plantas toman el dióxido de carbono y lo fijan como materia orgánica.”

“En ese ciclo, lo que sucede normalmente, es que es carbono que se fija en casi todas las plantas, cuando la planta muere eso se descompone y el carbono vuelve a la atmósfera, es un ciclo relativamente rápido en términos de la dinámica global.”

“Lo que sucede con las plantas de las turberas es que no se descomponen, entonces todo el carbono que va fijando, queda en la turbera y lo que va pasando es que la turbera va juntando toda es materia orgánica y va incrementando de espesor con el tiempo. Todo esto muy lento, pero un proceso que es continúo.”

“Ahí se identifican dos funciones de las turberas: captar de forma indefinida el dióxido de carbono y transformarlo en materia orgánica. Si comparamos esto con un bosque natural, como los bosques patagónicos, allí hay presente una gran cantidad de materia orgánica que corresponde a toda esa masa vegetal, pero esa biomasa se mantiene constante en el tiempo.”

“Las turberas crecen indefinidamente, y esa es la gran diferencia. Entonces la capacidad de secuestrar permanentemente el carbono la tienen las turberas, pero no lo tienen los bosques.”

¿Por qué no se descomponen?

“Porque está todo saturado de agua, solamente los primeros 10 cm no están saturados de agua, todo lo que está bajo el agua queda preservado, porque una vez que empieza la descomposición y se chupa el oxígeno que está ahí, después se genera un medio sin oxígeno entonces todos los microorganismos que tienen la capacidad de degradar la materia orgánica que viven del oxígeno no están presentes.”

¿Qué pasa si nosotros a las turberas les generamos un desequilibrio, es decir drenamos todo el agua?

“Ahí aparecen todos los bichos y se comen la turba que puede haber presente. La materia orgánica seca se descompone y cuando eso sucede estamos liberando material que se acumuló a lo largo de miles de años a la atmósfera, entonces estamos generando el proceso inverso, es lo mismo que quemar combustible. Por eso es importante tener cuidado en el manejo de las turberas.” 

“En América del Sur, la concentración más importante de turberas extra tropicales son las turberas que están en Patagonia del lado de Chile fundamentalmente, desde Chiloe hacia bajo. Todo eso forma un cinturón pasa por debajo de magallanes y llega hasta Península Mitre y ahí tenemos la principal concentración de turberas del país. Hay una concentración en la zona este de la isla  2400 kilómetros cuadrados de presencia de turba.”

“Es un sector que tenía condiciones muy prístinas, y que ahora está bastante afectada por los animales y hay toda una problemática vinculada con el exceso de pisoteo y pastoreo del ganado vacuno y equino.”
Fuente: Sin Azul No Hay Verde

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