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Punto de encuentro entre las Empresas, el Medio Ambiente y la Sustentabilidad

Aplicación de residuos orgánicos inocuos en la agricultura

Por Gustavo Fernández Protomastro *

Las grandes áreas metropolitanas y polos agroindustriales del Mercosur, como Buenos Aires, San Pablo, Rosario, Curitiba y Asunción, producen cada año millones de toneladas de residuos orgánicos provenientes tanto de lodos de la depuración de aguas servidas y de los residuos domiciliarios,como desechos de diversas industrias agroalimentarias, criaderos intensivos de animales (feedlots, avicultura y porcinocultura).Esta materia orgánica, rica en nitrógeno, fósforo, potasio y diversos minerales esenciales para una agricultura de altos rendimientos, puede ser valorizada como fertilizantes, una vez caracterizados y controlados los niveles de toxicidad.

Desde el punto de vista ecológico, es factible evaluara esas grandes áreas metropolitanas o complejos industriales como cajas negras, de manera de poder contabilizar sus ingresoso «inputs». Entre estos inputs hallamos una diversa gama de materias primas, productos elaborados, información, servicios y energía. En tanto, entre los egresos o «outputs»se incluye a los productos manufacturados, servicios, información, residuos y diversas emisiones (calor, gases y efluentes líquidos). De todo el output de ciudades o polos industriales, hasta hace muy poco, los residuos orgánicos domiciliarios e industriales, así como las aguas servidas constituían un problema,ya que implicaba pagar por deshacerse de sustancias «sinvalor» mediante su disposición en vertederos, su combustión o, lamentablemente como todavía ocurre, contaminando al medio ambiente.

En la medida que la conciencia ciudadana reniega de la contaminación ambiental y, considerando que cada vez quedan menos espacios para el asentamiento de vertederos en las proximidades a los centros urbanos e industriales, una de las soluciones pasa por la valorizaciónde todos los residuos u efluentes líquidos ricos en materia orgánica con el fin de destinarlos a usos agrícolas o a la restauración de paisajes. Esta tecnologíatiene una amplia aceptación dentro de ciertas normas estrictas de control en la elaboración de abonos provenientes tanto de lodos de depuradoras y residuos de la industria agroalimentaria, como de la fracción orgánica de los residuos domiciliarios o del estiércol; así como también respetando normas de aplicación y tiempo de cadencia antes de la cosecha (similares a cualquier tratamiento fitosanitario o fertilización mineral).

El planteo de valorizar subproductos orgánicos de la industria alimentaria no es una novedad para los ganaderos y agricultores del Mercosur. La nutrición bovina es un importante destino de residuos orgánicos de industrias como del algodón, malta, pelletes de oleaginosas, de jugos de frutas, criaderos de aves, entre otros desechos agroalimentarios. Dentro de este esquema, tampoco sería una novedad la utilización de compost, el estiércol, cama de aves o desechos orgánicos como «abonos verdes». Una vez controlada la inocuidad de los desechos o subproductos, pueden volver al ambiente cerrando el ciclo orgánico entre los ingresos y los egresos entre el campo y la ciudad.

Complementar la fertilización mineral con la orgánica

Ante todo, se debe aclarar que en la agricultura moderna, loslodos y el compost adecuadamente caracterizados pueden reemplazar, pero no sustituir, a la fertilización mineral (úrea, Superfosfato, etc.), y que muchas veces se deben hacer correcciones o aportes con productos minerales adecuadamente formulados porlos ingenieros agrónomos, sobre todo para deficiencias de oligoelementos. Sin embargo, se puede lograr una ecuación económica de «ganar – ganar», cuando un gestor de residuos o una industria agroalimentaria puede separar la fracción orgánica de lodos y residuos, caracterizarlos y aplicarlos como abono para el productor, en lugar de pagar por ingresarlos en un vertedero o por su incineración. Para el productor, por otro lado, como ocurre en Europa, el costo de aplicación de fertilizantes bajaría a cero, haciendo más rentablesu producción.

La producción agrícola también puede serconsiderada como una caja negra. En los campos se ingresan semillas seleccionadas por su potencial genético, fertilizantes, laboreo, cuidados fitosanitarios y agua; y se extraen las cosechasde granos, frutas, raíces, tallos o forrajes. Cada cultivo en particular, de acuerdo con su rendimiento esperado y disponibilidad de agua y temperaturas propias, hace extracciones de diversos minerales, fundamentalmente nitrógeno (en forma de nitratos NO3), fósforo (P2O5) y potasio (K2O), juntocon Azufre, Calcio, Magnesio, Hierro, entre otros.

Para satisfacer las necesidades de un cultivo y alcanzar todoel potencial genético, se debe hacer una analítica de suelos para determinar su disponibilidad y, en caso de deficiencias, fertilizar. Entonces, para maximizar los rindes, las aportaciones con abonos deben ser iguales a las extracciones menos la oferta del suelo: Aportación de nutrientes = extracciones oferta del suelo. La disponibilidad u oferta de un suelo agrícola surge de análisis de suelos, mientras que las extracciones están tabuladas. Por ejemplo, una tonelada de materia secade un cultivo de maíz extrae 28 kilos de NO3,11 kg de P2O5, y23 kg de K2O; mientras que cada tonelada de materia seca del girasol extrae de 50 kg de NO 3,18 kg de P25 y 100 kg K2O.

Garantizar la inocuidad

Antes de utilizar los residuos orgánicos y lodos de depuradoras de aguas servidas como fertilizantes, estos deben pasar por una serie de normas de control para garantizar su inocuidad para los cultivos y, más adelante en la cadena alimentariaque va del campo al plato, la seguridad de los consumidores de dichos cultivos. Diversos países europeos cuentan con manualesde gestión para el uso de lodos de depuradoras urbanas y de industrias agroalimentarias. Los factores que deben tenerse en cuenta son:

  • ¿Cuál es la caracterización y composición química del lodo de depuradora o el compost producido con la fracción orgánica de los residuos urbanos?
  • ¿Cuál es la caracterización y las deficiencias del suelo donde se aplicarán?
  • ¿Cuáles son las características agronómicas del cultivo y rendimiento esperado se aplicarán?

Los subproductos agroindustriales son los más fáciles de evaluar en cuanto a su inocuidad, aún así cada industria debería garantizar que sus subproductos pueden ser tratados como materia prima para fabricar compost. En igual dirección van la separación de la fracción orgánica de los residuos domiciliarios urbanos y restos de podas, en donde se debe garantizar la segregación delo orgánico del resto de los desechos. Finalmente, para garantizar la inocuidad de los lodos de depuradoras, en Europa están estandarizados una serie de procesos de tratamientode agua, incluyendo normas para cada fase del tratamiento primario, secundario y terciario, con manejos estandarizados para estabilizare inertizar el fango resultante.

Los lodos de depuradoras o el compost pueden ser analizados para determinar cuál puede ser su aportación denutrientes y, con ellos, corregir las deficiencias agrícolas de suelos. Por ejemplo, los lodos de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales de Barcelona (EDAR) contienen un 15 % de materia seca, pH de 7,5; 56 % de materia orgánica; NO3,4,6 %; P2O5, 1,3%; K2O, 0,6 %; Calcio, 1,3 %; Hierro, 1,3%y Magnesio 0,6 %. Para 10 toneladas de lodos, se puede calcular el contenido de nitratos se debe multiplicar su concentraciónrelativa (4,6 %) por la materia seca (el lodo secado a estufa durante 24 horas). Esto es, el 15 % de 10.000 kilos, igual a 1.500 kilos y de acá, calcular el 4,6 %, lo cual da 69 kilos de nitrato por cada 10 toneladas. Para al cálculo del fósforo y del potasio, se usan similares ecuaciones, pero el valor finalse lo multiplica por un factor de corrección para convertirla concentración de P2Oen P (factor = 2,29) y la del K2O en K (factor = 1,2).

Un factor a tener en cuenta para incluirse dentro de las Buenas Prácticas Agrícolas existe una serie de restricciones a la aplicación de lodos, estiércol de feedlot/criaderos de aves y porcinos o compost elaborado con residuos urbanos:

  • No se puede aplicar contenidos de fósforo superiores a 80 partes por millón;
  • Descartar lodos con conductividades elevadas (en suelos salinos);
  • Evitar lodos con concentraciones de metales pesados por encima de ciertos niveles;
  • Evaluar los niveles de las napas freáticas;
  • Analizar la topografía y el sistema de drenaje;
  • Evaluar las distancias a los núcleos urbanos.

Partiendo de un análisis de suelos, las normas denominadas de Buenas Prácticas Agrícolas consideran la siguiente tabla restrictiva para la concentración de metales pesados en los predios sobre los que se van a aplicar los lodos, en función de la acidez del suelo (pH) y con valores límites dados en miligramos de metales pesados por kilogramo (mg/kg):

Suelos pH < 7

Suelos con pH > 7

Cromo

100

150

Níquel

30

112

Plomo

500

300

Cobre

50

210

Zinc

150

450

Mercurio

1

1,5

Cadmio

1

3

Al considerar la concentración de los lodos provenientes de depuradoras que serán aplicados como fertilizantes, mediante el uso de una maquinaria agrícola específica, las restricciones son las siguientes, en mg de metales pesados por kilogramo de lodo:

Suelos pH < 7

Suelos con pH > 7

Cromo

1.000

1.500

Níquel

300

400

Plomo

750

1.200

Cobre

1.000

1.750

Zinc

2.500

4.000

Mercurio

16

25

Cadmio

20

40

Asimismo, se considera que por año y por hectárea no se deberían ingresar más de:

Metal Pesado

Valor límite (kg/ha/año)

Cromo

3

Níquel

3

Plomo

15

Cobre

12

Zinc

30

Mercurio

0,1

Cadmio

0,15

Como conclusión, es importante abrir el debate en los países del Mercosur a estas nuevas tecnologías ambientales y agronómicas que implican cerrar el ciclo entre los flujos de materia y energías entre las ciudades y los agroecosistemas. Es fundamental respaldarse en todos los controles de inertización o inocuidad para que los flujos, hacia uno y otro lado, no impliquen impactos sobre la salud humana y el medio ambiente. En la medida que la era del petróleo vaya llegando a su fin a lo largo del siglo XXI, la agricultura deberá poder nutrirse por medios más orgánicos y menos minerales. Asimismo, las ciudades deberán responsabilizarse del ciclo de vida de sus productos consumidos, y no sólo de enterrar todossus efluentes líquidos y sólidos.

* Licenciado en Biología
Fecha: 22-01-2001

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