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Alerta roja para el cóndor andino: cada vez más amenazado

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Pese a que los esfuerzos por salvar la especie se intensifican, cada vez aparecen más casos de ejemplares envenenados. Luis Jacome, director del Proyecto Conservación Cóndor Andino, habló del presente de este animal que está en creciente peligro de extinción.

“Considerando el nivel de impacto, creo que si mantenemos estos problemas ambientales, vamos a ser testigos de la desaparición del cóndor”. La afirmación, tan cruda como real, sirve para contextualizar la situación que viven los cóndores andinos.

Luis Jacome, director del Proyecto Conservación Cóndor Andino en Fundación Bio Andina, aseguró ante los micrófonos de En Eso Estamos (RN Radio) que “estamos siendo testigos de la extinción, a nivel mundial se está elevando el nivel de vulnerabilidad para los cóndores“. Y hay un por qué detrás de esta historia.

En los últimos días trascendió el caso de Paqarina, una hembra de cóndor nacida y criada en la costa atlántica de la Patagonia, que fue encontrada muerta en El Caín tras consumir un cebo tóxico. Y así como ocurrió con Paqarina, se replican hechos similares a lo largo de todo el país.

“Esto es devastador, porque los cóndores han estado extintos de la Costa Atlántica por más de un siglo. Nos tomó unos 17 años de trabajo ininterrumpido devolverlos a su antigua área de distribución, junto con la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático y tantas otras instituciones. Logramos en 2009 que el cóndor se pueda reproducir, y ese sueño hermoso de que vuelvan se ve cortado cuando alguien decide meter veneno, porque bajan a comer y mueren” explicó Jacome.

El impacto es enorme. Por la pérdida del animal,; pero también por el rol que este cumple. “El cóndor tiene un papel importantísimo en el ambiente como carroñero, porque limpian los campos de posibles focos de infección. No solo ellos: gatillan una cascada de carroñeros más pequeños y hacen más efectiva la limpieza del ambiente”, aseguró el director del Proyecto. Sin embargo, en este momento, la función de esta especie es un peligro: “Cuando bajan a comer, es una especie de ruleta rusa. Puede pasar que el animal muerto contenga restos de balas de plomo, y si comen esas balas, se envenenan, se intoxican y mueren. O puede pasar lo que le pasó a Paqarina”.

El uso de este tipo de elementos representa una amenaza, que se extiende mucho más allá de los cóndores. “Los productores intentan combatir grandes carnívoros con los cebos tóxicos. Utilizan los venenos tratando de solucionar un problema con la fauna silvestre, por ejemplo, zorros o pumas. Y entendemos que la ganadería tiene problemas graves, no los desconocemos. Pero el uso de estos productos no se limita solo a eso”, señaló. Y para muestras basta un botón. “En el Noreste, por ejemplo, el problema son los loros. Entonces envenenan la mandarina, y eso le costó la vida a una nena. O más al Norte, envenenan fardos para combatir a los burros que se meten. Así, cualquier conflicto que se da con la fauna silvestre, tratan de resolverlo con veneno. Pero ese veneno no es la solución: contamina el suelo, el agua, afecta a todas las formas de vida e incluso ataca la salud humana”, relató Jacome.

Es así que los productores atacan un problema, pero generan otro. Y en el medio, faltan ayudas. “Hay que buscar alternativas amigables con la vida, si no vamos cada vez más para atrás. Hay que dejar en claro que el veneno no es la solución, y que los Gobiernos deben asistir a los productores con una tecnología que realmente haga evolucionar la producción, que los modelos sean de punta y no que nos pase esto”, explicó el funcionario.

Al respecto, aseguró que hay otras maneras de generar desarrollo productivo: “En este caso particular, la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, a través de la Dirección de Fauna, realiza un trabajo inmenso en proponer a los productores otras alternativas: alambradas eléctricas, dispositivos luminosos sonoros, perros pastores… Por ejemplo, las culturas que han hecho pastoreo no tienen estos conflictos, porque están con sus animales en el campo”.

El problema con los carnívoros llega cuando, al quitar los animales silvestres de los campos, colocan animales domésticos “seleccionados para carnicería. Los carnívoros tardan un tiempo, pero luego se dan cuenta que eso es alimento y entonces se sirven de eso”, agregó.

Respecto a la situación actual, Jacome fue tajante. “Nosotros estamos trabajando con todas las secretarías de ambiente del país que tienen distribución de cóndor, son 14 provincias desde Jujuy a Tierra del Fuego. Lo que estamos viendo es que los casos se suceden permanentemente, y mayormente tienen que ver con cebos tóxicos y contaminación por plomo. Si no terminamos con estos temas, vamos a terminar con los cóndores. Y se van a extinguir”. Para el cierre, aseguró que “es una especie con muy baja tasa reproductiva, necesitan 9 años para ser fértiles. Tienen una cría cada 3 años, la capacidad de respuesta de la especie a la presión que se les impone es muy baja”.

La liberación, en suspenso

– “Cuando tenemos cóndores que tienen experiencia de vuelo, y están en condiciones, vuelven al ambiente natural en los lugares donde fueron encontrados”, explicó Jacome.

– Por la pandemia, el año pasado no se pudo realizar el evento, que suele contar con gran asistencia de público.

– Allí vuelan desde la Meseta del Somuncurá, atravesando Río Negro y Neuquén.

– “Si este año logramos hacerlo, no será abierto al público”, aseguró.

Autor: Juan Cuccarese
Foto: Facundo Vital/Naturaleza Sur
Fuente: rionegro.com.ar/

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