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El cambio climático provocó al menos 4 millones de muertes en este siglo, según una estimación científica

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Los investigadores evaluaron las cifras de los últimos 24 años y señalaron que la crisis ambiental debería tratarse como una emergencia sanitaria global

Europa registró la muerte de 61.672 personas solo por una ola de calor en el verano de 2022. Si bien la mayoría de los que murieron ya tenían problemas de salud preexistentes, como enfermedades cardíacas y pulmonares, los científicos afirman que sus muertes pudieron haberse evitado.

“La evidencia de que el cambio climático ha causado muertes masivas a una escala similar a una pandemia ya es sorprendentemente clara, pero la ciencia de la epidemiología climática aún languidece. La primera, y hasta ahora única estimación de muertes relacionadas con el cambio climático, se remonta a principios de la década de 2000, cuando el epidemiólogo McMichael desarrolló en 2003 un método para estimar la mortalidad por ciertos factores de riesgo climático.

Entre ellas se incluyen inundaciones, desnutrición, diarrea, malaria y enfermedades cardiovasculares, y el número total de muertes atribuibles al cambio climático ascendió a 166.000 al año.

“En el momento en que lo hicimos, ya sabíamos que era conservador”, dijo Diarmid Campbell-Lendrum, coautor de un estudio y ahora jefe de la unidad de salud y cambio climático de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Teniendo en cuenta que la pandemia de COVID-19 se cobró oficialmente 7 millones de vidas, las estimaciones de víctimas fatales por el cambio climático y sus enfermedades asociadas ha superado el número combinado de muertes de todas las emergencias de salud pública de importancia internacional reconocidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), según Carlson.

Pero si bien las curvas ascendentes del COVID fueron observadas de cerca tanto a escala nacional como internacional, el cambio climático a menudo se describe como un tema más generalizado que es difícil de cuantificar en términos de salud.

¿Tratar el clima como una emergencia de salud pública análoga ayudaría a llegar a la población general y a los formuladores de políticas públicas? Carlson ciertamente lo cree así, y también lo hacen muchos otros científicos en el ámbito de la salud y la epidemiología.

“Si no analizamos la causa subyacente y sólo tratamos los síntomas, seguiremos quedando cada vez más atrás”, afirmó el doctor Kyle Merrittel primer médico que puso el término “cambio climático” como razón de fallecimiento en el certificado de defunción de una mujer después de una ola de calor extrema en Canadá en 2021.

El primer ‘día de la salud’ que se celebró en la reciente conferencia de la ONU sobre el clima (COP28) en diciembre, donde más de 40 millones de profesionales de la salud exigieron en una declaración firmada, una acción combinada de salud y clima.

“No importa cuántos gobiernos y organizaciones internacionales hablen sobre el cambio climático como una emergencia sanitaria, lo que se gasta en ella cuenta la verdadera historia”, sostuvo Carlson.

“Los gobiernos mundiales comprometieron al menos 9 billones de dólares para luchar contra el COVID -añadió el biólogo- pero sólo 143 millones de los fondos de adaptación climática en todo el mundo se gastan en salud cada año”.

¿Cómo enfrentar la crisis del clima desde la salud?

“Reducir los gases de efecto invernadero ya no es suficiente. Los gobiernos nacionales deben afrontar el desafío del clima y la salud con compromisos sustantivos: acceso a medicamentos esenciales; acceso a atención de alta calidad; acceso a alimentos y agua potable”, publicó Carlson en la red social X.

Para avanzar en el estudio de la mortalidad climática, Carlson -que también dirige un instituto centrado en predecir y prevenir pandemias- cree que el modelado informático predictivo es el camino a seguir. Con ese fin, sostuvo que planea reunir este año a destacados expertos en clima y salud para descubrir cómo construir un sistema predictivo que pueda simular la propagación de enfermedades y las condiciones climáticas.

En cuanto al enfoque de la OMS, la agencia de la ONU lleva años calificando el cambio climático y la contaminación del aire como una crisis global. Entre 2030 y 2050, advierte, se espera que el cambio climático cause aproximadamente 250.000 muertes adicionales por año sólo por desnutrición, malaria, diarrea y estrés por calor.

Sin embargo, la terminología de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) es muy técnica y tiene ciertos criterios, como ocurrencia aguda e inusual y riesgo de propagación global. Dado que la crisis climática lleva décadas en curso y ya es una crisis global crónica, estas descripciones técnicas no se aplican, según la OMS.

“La crisis climática global crónica exige un enfoque sostenido y a largo plazo para nuestra salud, para lo cual, según dice, no fue diseñada una declaración ESPII. Eso no cambia el hecho de que necesitamos preparar los sistemas de salud en todo el mundo para adaptarse y ser más resilientes al clima y necesitamos reducir las emisiones dramáticamente, ahora”, concluyó Carlson.

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