Químicos bonaerenses advierten que hay contaminación desmedida en el Río de La Plata
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Químicos bonaerenses alertaron a las autoridades de la Provincia por la contaminación desmedida en el Río de La Plata.
En las últimas horas, los químicos bonaerenses agrupados en el Consejo Profesional de Química, manifestaron su profunda preocupación por la creciente contaminación en los cursos de agua que atraviesan el territorio provincial y desembocan en el Río de La Plata, al señalar que esta situación está causando daños irreversibles tanto a la población como al ambiente.
En un comunicado reciente, los químicos bonaerenses destacaron que las afectaciones ocasionadas tienen su origen en una falta de control absoluta por parte del Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires y organismos vinculados, especialmente sobre las actividades industriales y agropecuarias.
Además, los profesionales químicos de la provincia de Buenos Aires enfatizaron que el “accionar negligente de las empresas responsables de realizar el debido tratamiento de los residuos sólidos urbanos y de los efluentes cloacales” es lo que genera la contaminación desmedida en el Río de La Plata.
Como ejemplos de esta problemática, los químicos bonaerenses mencionaron los altos niveles de metales pesados y productos fitosanitarios registrados en las aguas del Río de La Plata, al tiempo que recordaron el episodio en el que el arroyo Sarandí se tiñó de rojo y la presencia de una mancha de aguas servidas en el puerto de San Pedro.
Además, los profesionales nucleados en el Consejo Profesional de Química de la provincia de Buenos Aires hicieron referencia a los desechos cloacales que se vierten al río en la localidad de Berisso sin tratamiento alguno por parte de la empresa estatal Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA), que contribuye a la ya extensa contaminación.
Estos casos, según el Consejo de químicos bonaerenses, son representativos de cientos de acciones que vulneran cotidianamente el derecho de la población a un ambiente sano, y se perpetran en un contexto generalizado de “libre hacer” favorecido por las entidades gubernamentales encargadas de hacer cumplir las normativas vigentes y aplicar sanciones en tal sentido.
Ante esta situación, la institución manifestó su particular interés en que se dé cumplimiento estricto a la Ley 7020, la cual exige la matriculación obligatoria de todo personal abocado a tareas vinculadas con la manipulación de productos químicos, y define un marco de cumplimiento de los protocolos vigentes de seguridad e higiene.
Además, instaron al gobierno de la Provincia de Buenos Aires para que, a través del Ministerio de Ambiente encabezado por la líder de La Cámpora, Daniela Vilar, se apliquen las políticas y acciones necesarias para que la actividad industrial y empresarial se desarrolle bajo la ineludible obligación del cumplimiento de la ley y los protocolos sanitarios y ambientales.
Una ONG se plegó al reclamo de los químicos bonaerenses por la contaminación en el Río de La Plata
En paralelo, la organización ambientalista Nuevo Ambiente denunció el mal funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Líquidos Cloacales ubicada en 60 y 165 de Berisso, administrada por ABSA. Según la ONG, la situación se agravó por la remoción de los denominados “tamices”, indispensables para el único procedimiento que se aplicaba: la separación de sólidos. Como resultado, los efluentes se vuelcan sin ningún tipo de tratamiento al Río de La Plata, incluyendo los residuos sólidos cloacales.
Por eso, Nuevo Ambiente solicitó la construcción de una nueva Planta de Tratamiento de Líquidos Cloacales para los partidos de Berisso, Ensenada y La Plata, que cumpla con los procesos de depuración imprescindibles para mejorar la calidad física, química y bacteriológica de los efluentes que se vuelcan sobre el río.
Según informaron, la planta actual, desde su inauguración, funciona en forma parcial y deficitaria, lo que provoca un impacto ambiental y sanitario significativo que colabora al deterioro general del estado del agua del Río de La Plata y, fundamentalmente, de sus costas.
En los últimos años, en la planta solo se realizaba la separación de sólidos cloacales, sin aplicar ningún otro procedimiento a los efluentes que llegan desde Ensenada, Berisso y parte de La Plata. Lamentablemente, ahora esa función, que cumplían los tamices, se dejó de realizar porque los mismos fueron retirados de la planta, por lo cual los líquidos cloacales siguen al curso de agua sin ningún tipo de tratamiento.
Para dimensionar la gravedad, los efluentes cloacales volcados al río a pocos metros de la costa berissense serían de unos 25 mil metros cúbicos por hora y sin tratamiento alguno. Esto sin dejar de considerar, además de la planta, la falta de funcionamiento y control de otros efluentes como los ubicados a la vera del Arroyo El Gato en La Plata y Ensenada, y otros cauces que desembocan en el Río de la Plata, principalmente la sospecha de los cloacales hospitalarios.
Por esta situación, la ONG responsabilizó tanto a la empresa que administra el sistema, ABSA, como al gobernador Axel Kicillof, al recordar que los reclamos llevados adelante tanto por particulares, organizaciones, e incluso por algunos funcionarios municipales, que incluyeron acciones administrativas y judiciales, son desoídas hasta el presente por las autoridades provinciales.
Por caso, la preocupación expresada por los químicos bonaerenses y la denuncia de Nuevo Ambiente ponen de manifiesto la urgente necesidad de que las autoridades provinciales tomen medidas concretas para abordar la grave problemática de la contaminación en el Río de La Plata y sus afluentes, ya que el cumplimiento de las leyes vigentes y la implementación de políticas efectivas son esenciales para proteger la salud de la población y preservar el medio ambiente.
Fuente: diputadosbsas.com.ar/

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