Por la contaminación plástica, aumentó casi un 50% la mortalidad de la fauna marina en la costa bonaerense
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En medio de la pandemia por según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y se estima que mueren entre 500 a 800 delfines por año en la costa bonaerense debido a la pesca incidental. Y, ya desde principios de la década del 2000, se calculaba que la pesca incidental era la causa de muerte de unos 2900 individuos anualmente. En total durante 2021 se registraron 40 cetáceos de esa especie, 38 hallados muertos y 2 cachorros vivos que fallecieron a los pocos días de ser rescatados. En el 35% (14) de los casos, los animales mostraron signos externos de interacción con redes de pesca. En 2 delfines de esta especie que fueron llevados a necropsia se detectó plástico en su sistema digestivo.
La conservación del delfín Franciscana viene llamando la atención de expertos de todo el mundo para aunar esfuerzos en pos de la supervivencia de esa especie. En ese sentido, la Fundación Mundo Marino, la ONG internacional Yacu Pacha y la National Marine Mammal Foundation, junto a otros centros de rescate de la región, vienen trabajando en la unificación de los protocolos de asistencia y rehabilitación tanto de animales adultos como neonatos en los casos en que son hallados varados vivos en nuestras costas.
“Respecto a la contaminación acústica que afecta a estos animales y a otros cetáceos, la misma es producida por los motores de los barcos. Los animales marinos son muy sensibles al ruido, y cuando éste ocurre, puede generar desorientación y que terminen varados en la playa”, agregó Rodríguez Heredia.
La contaminación plástica, en crecimiento
Para tener una estadística cercana, el mundo produjo 381 millones de toneladas de plástico en 2015, y se estima que cientos de miles de toneladas terminan en los océanos cada año, la mayoría de países de bajos y medianos ingresos con menos capacidad para quemarlo o reciclarlo. La contaminación plástica omnipresente se ha relacionado con impactos negativos en la vida marina, y se teme que también pueda afectar nuestra salud , aunque se necesita más trabajo para establecerlo.
blo Denuncio, doctor en Biología, docente de la Universidad Nacional de Mar del Plata e investigador del CONICET, y co autor del estudio junto con Rodríguez Heredia, entre otros, explicó: “La Franciscana es el mejor indicador de la interacción negativa con plástico en nuestro Estuario del Río de La Plata por ser una especie que permite un fácil registro tanto en puertos como en varamientos por su problemática de interacción con trasmallos y por además tener poca movilidad, es decir, sabemos que es una especie representativa de esta área geográfica que analizamos”.
Y respecto al impacto del plástico en esta especie, en septiembre del año pasado salió publicado un estudio en la revista internacional Frontiers que analiza cómo distintas especies del Estuario del Río de la Plata funcionan como indicadores biológicos de la interacción negativa con plásticos. El estudio se denomina Charismatic Species as indicators of Plastic Pollution in the Río de la Plata Estuarine Area, SW Atlantic.
El problema de la contaminación de plástico es muy notorio en el mar. Debido al otro gran problema que tenemos que es el cambio climático, los cardúmenes cambian de rutas y son más difíciles de hallar. También está el problema de la sobrepesca que le quita recursos a los animales acuáticos. Esto lo perciben y ello genera una gran desnutrición. Debido a la escasez de alimentos, cualquier cosa que ven moviéndose en el agua lo comen. Por eso es importante el mensaje de no tirar plástico al mar o a la calle, ya que el mismo termina en los desagües y en definitiva, en el mar”, apuntó Rodríguez Heredia, que contó que su equipo halla habitualmente plástico en los estómagos de los delfines, lobos marinos y pingüinos.
Según el informe elaborado, la falta de alimento se observó sobre todo, en el caso de los pinnípedos, en el Lobo Marino de Dos Pelos Sudamericano (Arctocephalus australis), donde de un total de 45 animales asistidos, un 55% (25) presentaron cuadros de desnutrición y deshidratación seguida de hipotermia.
El mismo tipo de cuadro afectó al pingüino magallánico (Spheniscus magellanicus) donde de un total de 56 animales, un 73% (41) presentó esta afección. “Estas dos especies no encuentran alimento suficiente y salen a nuestras costas con cuadros de desnutrición de distinta gravedad. Ambas absorben el agua a través de alimento sólido que ingieren, principalmente pescado, por lo que si no comen sobreviene un cuadro de deshidratación. En esos casos, pierden la posibilidad de termorregular y salen famélicos a la playa. Si no reciben asistencia, difícilmente sobrevivan”, indicó el biólogo, que afirmó que el tema del plástico es algo muy preocupante. Desde hace muchos años, hacemos el censo provincial de playas que cuenta los residuos plásticos en las playas.
El 84,5% de los residuos encontrados durante la quinta edición del Censo Provincial de Basura Costera Marina fue plástico. Debido a la interacción negativa entre el plástico y la fauna marina, un estudio internacional reciente ya categoriza distintas especies de mar según qué capacidad tienen de constituirse como indicadores biológicos de la contaminación por plástico.
Durante los meses de septiembre y octubre de 2021 se llevó a cabo este censo, que abarcó una superficie de 422.501 metros cuadrados (42 hectáreas) y demandó la colaboración de 438 voluntarios. Según este nuevo relevamiento, los plásticos constituyen el 84,5% de los residuos encontrados, cifra muy similar aunque superior a la registrada en la edición anterior, realizada antes de la pandemia, donde ese número fue del 83,2%. En este último relevamiento, luego del plástico, le siguieron el ítem “otros” (5,9%) que se conforman de residuos como cables de cobre y acero, escombros y telas; vidrio (4,5%) papeles y cartón (2,7%) y metales (2,3%). Dentro del ítem plásticos los contaminantes que se registraron en mayor cantidad fueron las colillas de cigarrillo (19,6%), fragmentos plásticos (18,7%), envoltorios plásticos como nylon y celofán (13,2%), bolsas plásticas (10%) y restos de nylon (8,1%).
Si bien la contaminación por basura en el mar afecta a todas las especies marinas, un caso especial es el de las tortugas marinas dado que ingieren distintos tipos de plásticos y elementos extraños al confundir su alimento (fauna gelatinosa, algas y pastos marinos) con la basura. Durante el 2021 de un total de 52 tortugas registradas un 21% (11) expulsó basura durante su proceso de rehabilitación o evidenció plástico en su tracto digestivo en el caso de los animales que fueron sometidos a una necropsia dado que fueron hallados muertos. De hecho, una tortuga verde rescatada el 13 de diciembre pasado luego de quedar atrapada en redes de pesca llegó a expulsar un total de 22 de gramos de basura en la cual podían distinguirse 10 tipos de plásticos distintos.
Antes de finalizar la entrevista, Rodríquez Heredia quiso dejar un mensaje de concientización: “La educación en las personas es clave. Las personas toman conciencia del daño generado cuando ve a un animal varado o desnutrido en la playa. El mensaje es de empatía. La playa no es solo un lugar de veraneo. Ese es el lugar donde viven ellos. Nosotros lo invadimos. El amor de los animales lo podés expresar de distintas maneras. A nosotros nos motiva que la gente aprenda a vivir con la naturaleza y respete a los animales. Que tengan la empatía y comprensión de la importancia de los animales y su hábitat. Tener el respeto y admirar la historia evolutiva de esa especie, que han dominado y conquistado el medio acuático desde hace miles de años”.

Fotos: FUndación Mundo Marino
Fuente: centrodeinformes.com.ar/

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